Condenaron a un policía entrerriano porque se le escapó un preso del hospital

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Imagen ilustrativa

El efectivo acordó su culpabilidad en juicio abreviado y fue condenado a pagar una multa de 5 mil pesos

Un policía de La Paz llegó a un acuerdo en la Justicia por haber cometido un acto negligente que propició el escape de un detenido. Se trata del caso del cabo Javier Andrés Galván, quien fue condenado por el delito de favorecimiento de evasión culposa (sin intención). Fue condenado a pagar una multa de $5 mil.

El uniformado, representado por el abogado José Manuel Valle, firmó un acuerdo de juicio abreviado con la fiscal María Constanza Bessa, que fue homologado por el juez de Garantías de La Paz, Walter Carballo.

En la descripción de los hechos que reconoció Galvan, se relata que «que en fecha 3 de septiembre de 2019, el Cabo de Policía Javier Andrés Galván, encontrándose encargado de la custodia de Rodrigo Giménez, favoreció la evasión de la detención dejando las esposas colocadas con una apertura de 7.7 cm., y sin vigilancia efectiva, al retirarse Galván de la habitación del Hospital 9 de Julio en el que se encontraba alojado el detenido, brindando así la ocasión para que este se vaya por una de las ventanas que se encontraba sin seguro».

En su declaración de imputado, el policía contó que todo comenzó el 2 de septiembre del año pasado, cuando fue avisado desde la Jefatura Departamental que había que llevar a un detenido al hospital ya que había querido ahorcarse. Una vez en el nosocomio, señaló que el muchacho fue atendido por los médicos, quienes recomendaron que permanezca en estudio. A raíz de ello, los superiores ordenaron al cabo que se quede al cuidado del detenido.

La fuga se concretó la mañana del 3 de septiembre, justo cuando un equipo de enfermeros ingresó para hacer el chequeo de rutina. En ese momento, mientras el cabo estaba cerca de la puerta de la habitación, el detenido hizo un rápido movimiento con el cual se liberó de la esposa -que estaba sujeta a la cama- y se escapó por una ventana que estaba cerca.

Así lo contó el cabo Galván, según se desprende de la sentencia: «Aproximadamente a las 6 de la mañana o pasada esa hora, me pidió para ir al baño: se higienizó, se lavó la cara y volvió a la cama. Luego ocurrió el cambio de turno de enfermería. Viene la bioquímica alrededor de las 7:30 e ingresan dos chicos por delante mío. Me retiro aproximadamente dos metros para que trabajen cómodos. Dos bioquímicos creo que eran; chicos estudiantes de enfermería también le tomaban la presión. Casi sobre la puerta quedo parado, y en un momento aproximadamente a 6 metros del detenido, forcejea la cama y sale corriendo hacia la ventana. Salgo corriendo atrás de él. Le erro al manotazo atrás de la ventana. El detenido salta la ventana. Salgo atrás de él por la misma ventana y él corre por el patio interno de unos 30 metros entre el hospital y la calle; hay un cerco de 3 metros que da a la calle por donde él salta”.

El relato del cabo continúa con la persecución en las calles cerca del nosocomio. Dijo que a la búsqueda del fugado se sumaron tres móviles policiales y 30 policías. Tras varios minutos de búsqueda, el hombre fue arrestado sobre calle Ceibo.

Finalmente, el policía sostuvo en la Justicia que no tuvo intención de liberar al preso, sino que sólo accedió a «liberarle un poco la muñeca porque estaba dolorido».

Tras el análisis sobre su responsabilidad en la fuga, el juez de La Paz, Walter Carballo, lo declaró culpable de favorecimiento de evasión culposa (sin intención) en carácter de autor, previsto en los artículos 281 -segundo párrafo- y 45 del Código Penal Argentino. La sentencia fue firmada el 3 de septiembre y publicada por la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) en el sistema público de resoluciones judiciales.

Fuente: La Sexta